Comimos aquí, mi esposa y yo, el lugar estaba en San Leandro, California.
Ambos comimos el mismo pedido: salsa y galletas, huevos y patatas fritas, y eso me dio náuseas por las corridas y por tener ganas de vomitar.
Estoy harto de que vayan a quebrar. Ya veo por qué, adiós a todos.